Es tan breve que el verdadero sentimiento se queda siempre a las puertas de la conciencia.

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jueves, 3 de febrero de 2011

Los martes por la mañana tomaba tostadas, y entre bostezos se subía los calcetines a cuadros que se le resbalaban, mientras, espiaba a su vecino de enfrente, quien buscaba desesperado los informes que había dejado en el cajón de la derecha de su escritorio.
Se ponía su camisa rosa y sus pantalones grises, y salía camino al trabajo esperando que su vecino se diera cuanta de que se le quemaban las tostadas antes de que saltará la alarma anti-incendios y vinieran los bomberos.

10 comentarios:

  1. El encantamiento no la dejaba ver que estaba apuradísmo??? ¡¡pobre!! ¿camisa rosa y pantalones grises? ¡Excelente combinación!

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  2. MUY LINDO ! ME ENCANTA :D


    TE SIGO, TE ESPERO POR MI BLOG :D

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  3. No sé por qué este relato me recordó a la pelicula Amélie :)

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  4. Si los bomberos son guapos quizá....

    Cuidate<3!

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  5. Me gusta tu blog >.< te sigo!
    saludos ^.^

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