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miércoles, 6 de abril de 2011
sábado, 2 de abril de 2011
Pobre Annie, se imagina que habla con Elliot, se descubre riendo a carcajadas sentada a solas en el salón; pero es solo una imaginación, y cuando encuentra a la triste realidad mirándola fijamente a los ojos, para en seco, avergonzada, ¿qué estás haciendo con tu vida Annie que solo vives dentro de tu cabeza?
martes, 29 de marzo de 2011
lunes, 14 de marzo de 2011
Como una inundación cuando un embalse rebasa. La presión se hace insoportable y la presa se rompe, el agua se desborda y arrasa todo a su paso, incontables pérdidas materiales y alguna humana. Pues eso te pasó a ti, vi como te rompías y lloraste el mar Atlántico e Índico sobre mi camiseta; yo me limité a resistir el oleaje, tus uñas clavándose en mi espalda y tus convulsiones, con las que parecía que te ibas a romper; y deseé con todas mis fuerzas ser ingeniero hidraúlico.
jueves, 10 de marzo de 2011
sábado, 5 de marzo de 2011
Los miércoles por la mañana tomaba leche caliente, y entre bostezos, hacía la lista de la compra, mientras, espiaba a su vecino de enfrente que babeaba las hojas de papel sobre su escritorio, después de haberse quedado dormido mientras las leía. Se vestía con su camiseta turquesa y sus vaqueros ajustados, y salía hacía el trabajo medio muerta de risa tras haber visto a su vecino golpearse con la estantería al despertarse de repente.
miércoles, 2 de marzo de 2011
domingo, 27 de febrero de 2011
¿Éramos realmente conscientes de lo que significaba imposible? Yo creo que no, había en nosotros un 95% de realismo, una parte que sabía que imposible significaba que nunca lo conseguiríamos, pero también había un 5% de esperanza que fuimos incapaces de ignorar un porcentaje que decía: "¿Y si somos la excepción?¿Y si para nosotros no es imposible?". Increíblemente, ese poco pudo con todo nuestro sentido común, y tú dijiste:"¡Intentémoslo!", y yo dije: "Podríamos conseguirlo", y la realidad dijo: "No".
lunes, 21 de febrero de 2011
viernes, 18 de febrero de 2011
martes, 15 de febrero de 2011
El sonido horrible del despertador hace a Annie abrir los ojos sobresaltada:
- Elliot,- murmura.- Elliot, apaga el despertador.- Pero nadie lo apaga y el timbre del despertador aumenta de volumen.
- ¡Elliot!- grita Annie molesta, pero nadie contesta; Annie mira a su alrededor, confundida al principio, luego frenética, y por último desesperada. ¿Dónde está?¿Donde está Elliot? Cuando cerré los ojos aún estaba aquí. Annie salta de la cama y sale al pasillo gritando su nombre, pero no está. Y aunque Annie aún no lo sepa, él nunca estuvo.
Annie tiene sueños muy reales, tan reales que casi parecen de verdad, pero al final siempre hay que despertar.
- Elliot,- murmura.- Elliot, apaga el despertador.- Pero nadie lo apaga y el timbre del despertador aumenta de volumen.
- ¡Elliot!- grita Annie molesta, pero nadie contesta; Annie mira a su alrededor, confundida al principio, luego frenética, y por último desesperada. ¿Dónde está?¿Donde está Elliot? Cuando cerré los ojos aún estaba aquí. Annie salta de la cama y sale al pasillo gritando su nombre, pero no está. Y aunque Annie aún no lo sepa, él nunca estuvo.
Annie tiene sueños muy reales, tan reales que casi parecen de verdad, pero al final siempre hay que despertar.
sábado, 12 de febrero de 2011
miércoles, 9 de febrero de 2011
Recuerda haberte abrazado con fuerza cuando ya estabas muerto, y no poder creerselo, se agarro a ti como si no quisiera soltarte nunca, y no quería; Aún no estaba preparada para decir adiós, realmente se volvió un poco loca. Recuerda que las enfermeras y los médicos intentaron razonar con ella, al final, la sacaron, entre gritos y patadas, a rastras de la habitación. Hasta el último momento esperó, aún cuando estaba agarrada al marco de la puerta mientras tiraban de ella, que la máquina volviese a pitar.
jueves, 3 de febrero de 2011
Los martes por la mañana tomaba tostadas, y entre bostezos se subía los calcetines a cuadros que se le resbalaban, mientras, espiaba a su vecino de enfrente, quien buscaba desesperado los informes que había dejado en el cajón de la derecha de su escritorio.
Se ponía su camisa rosa y sus pantalones grises, y salía camino al trabajo esperando que su vecino se diera cuanta de que se le quemaban las tostadas antes de que saltará la alarma anti-incendios y vinieran los bomberos.
Se ponía su camisa rosa y sus pantalones grises, y salía camino al trabajo esperando que su vecino se diera cuanta de que se le quemaban las tostadas antes de que saltará la alarma anti-incendios y vinieran los bomberos.
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