Es tan breve que el verdadero sentimiento se queda siempre a las puertas de la conciencia.

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jueves, 2 de septiembre de 2010

Nos buscábamos las cosquillas entre las sábanas, aunque asegurases no tener y yo estuviese segura de que no tenía. Investigábamos minuciosamente cada milímetro de piel, todo con tal de asegurarnos de que allí no había cosquillas, que divertida excusa.

13 comentarios:

  1. Já! Bonita escusa, si señor...
    (:

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  2. La mejor excusa de todas, era necesario asegurarse de que ninguno de los dos mentía.

    ¡Un beso!

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  3. jaja, excusas inocentes? Me encanto sisi

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  4. Divertida, divertida... ¡Y peligrosa! Las cosquillas excesivas sacan lo peor de nosotros, es una dicotomía inquietante.
    En su medida justa nos hacen reír, en exceso, entramos en fase berserker.

    Un saludazo, Lady S.

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  5. Hola :)
    estoy recomenzando mi blog, espero
    te suscribas nuevamente y podamos leernos, te dejo besitos
    Adios.

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  6. se habían fugado con la tabla de planchar y los lunares del hombro. seguro que sí.


    (mi elefante
    te deja un té)

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  7. desaparecieron sin dejar rastro, porque tres son multitud, no? :)

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  8. No, no , no, no, !!! ¡¡QUE NO SOPORTO LAS COSQUILLLAASSS!!!! jajajajaja

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