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sábado, 13 de abril de 2013
Ella se sentó sobre sus rodillas y le rodeó con sus brazos, él apoyó la cabeza en su pecho, y yo me retorcí de angustia, "vámonos, deja a ese idiota" dije, ella negó con la cabeza, "no escuches lo que dice, todo es mentira, siempre miente" le advertí, mientras intentaba no mirar a los ojos de él, "vente conmigo" le pedí "por favor", "¿por qué quieres que me vaya contigo?" me preguntó ella, "porque quiero que se quede solo llorando todos sus errores y ser yo su única salvación".
lunes, 25 de marzo de 2013
Quiero una persona que me emocione, que haga reír y llorar, por la que matar y morir, con quien discutir apasionadamente y hacer el amor a continuación, y gritar y maldecir cuando parezca que la vida nos puede. Una persona con la que avanzar y retroceder, y caer y levantarme. Quiero amar hasta consumirme.
jueves, 14 de febrero de 2013
lunes, 4 de febrero de 2013
Él me dijo que estaba enfadado con el mundo y que ya no creía en el amor, yo no supe donde me dejaba eso, a la deriva supuse, a oscuras, perdida, me dejaba en ninguna parte y mi único equipaje eran los pocos pensamientos que quedaban en mi cabeza. Le pregunté que le pasaba pero no me contestó y quise abrazarle para que no siguiera enfadado, "la vida me puede" me dijo y yo quería que no fuese así, que se apoyase en mí, porque yo le quería y todo iría bien, pero yo estaba sentada en medio de ninguna parte y esos eran los únicos pensamientos que me quedaban para pasar el invierno.
martes, 15 de enero de 2013
Imaginé que al caer la noche se haría un ovillo en su cama, a los cinco minutos se estiraría hasta ocupar todo el espacio, luego se tumbaría de costado, y más tarde, bocabajo. Finalmente se levantaría a tomar un vaso de agua, se acercaría a la ventana y miraría las luces de la ciudad. Entonces pensaría que allí afuera en algún lugar estaba yo. Luego volvería a la cama y se dormiría pensando en mí. Aunque en realidad el único que se revolvía intranquilo pensando en ella era yo.
Y aunque un poco tarde, pero no por ellos menos sincera, ¡Feliz año nuevo a todos!
Intentad siempre superar al anterior, ánimo.
Y aunque un poco tarde, pero no por ellos menos sincera, ¡Feliz año nuevo a todos!
Intentad siempre superar al anterior, ánimo.
domingo, 16 de diciembre de 2012
Ayer estaba en el metro y te vi, llevabas tu bufanda de rayas rojas y sonreías a tus propios pensamientos.
Tú no me viste, tal vez porque había mucha gente y yo solo soy una más entre la multitud.
Luego entraste en el tren cuando ya se cerraban las puertas y yo me quedé en el andén, me habías vuelto a dejar atrás.
No me digas nunca a donde ibas, me temo que yo también quería ir allí, contigo.
Tú no me viste, tal vez porque había mucha gente y yo solo soy una más entre la multitud.
Luego entraste en el tren cuando ya se cerraban las puertas y yo me quedé en el andén, me habías vuelto a dejar atrás.
No me digas nunca a donde ibas, me temo que yo también quería ir allí, contigo.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Me gusta el chico que se hace notar desde el otro lado de la habitación, habla pocas veces y con pocas palabras, pero siempre le oigo desde donde está. Yo que hablo mucho, me callo para escucharle. Sus palabras aunque ocupan menos que las mías son más pesadas, y mientras las mías escapan volando como pájaros asustados, las suyas se quedan a hacerme compañía y me dan la mano en mi camino de regreso.
Me gusta el chico que habla poco pero bien, espero que si en su vuelta a casa mira al cielo, vea mis palabras volando y él también se sienta acompañado.
Me gusta el chico que habla poco pero bien, espero que si en su vuelta a casa mira al cielo, vea mis palabras volando y él también se sienta acompañado.
martes, 16 de octubre de 2012
sábado, 6 de octubre de 2012
El mar es infinito, y se funde con el cielo en la distancia.
Y nos arrastra, y nosotros no somos más que dos náufragos que esperamos flotar mejor abrazados.
No me sueltes que cuando estaba sola era solo un pequeño punto a la deriva y los peces me mordían los pies por as mañanas. Ahora se que a ti también te duele este mar de soledad infinita, y ya no me parece estar tan sola.
Y nos arrastra, y nosotros no somos más que dos náufragos que esperamos flotar mejor abrazados.
No me sueltes que cuando estaba sola era solo un pequeño punto a la deriva y los peces me mordían los pies por as mañanas. Ahora se que a ti también te duele este mar de soledad infinita, y ya no me parece estar tan sola.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Cuando te muestre mi alma, si acaso mereces que lo haga, y la desnude con dedos trémulos y contenidos. Ojalá que al contemplarla no puedas evitar desearla y querer fundirte con ella. Entonces me enseñarás tu alma, te la sacarás del pecho y me dejarás sujetarla en mi palma. Y cuando pongamos nuestras almas juntas, si acaso tienes el valor para arriesgarte, estaremos haciendo el amor.
martes, 11 de septiembre de 2012
En medio del mundo coincidimos y lo llamamos amor pero pronto se convirtió en pasado y a veces en rabia y otras en odio pero siempre en olvido, visitamos otras tierras, besamos otros labios, conocimos otras personas, hablamos para no decirnos nada, intentamos contárnoslo todo, nos callamos, y nos abandonamos y volvimos a encontrarnos otra vez, pero ya no éramos los mismos y nunca volvería a ser coincidir, tú esperaste a que te creciera el pelo y yo corte los años que lo había dejado crecer. Quisimos hacernos mayores, fingimos que nos habíamos hecho mayores, nos hicimos mayores, echamos un vistazo atrás y quisimos volver ser jóvenes.
En resumen, paso el tiempo y ni siquiera lo vimos pasar.
viernes, 24 de agosto de 2012
Vi ponerse el sol entre tus costillas y me asusté de que la noche me atrapara allí, pequeña y encogida sobre tu pecho, y tener que volver andando a tientas, haciendo equilibrios sobre tu clavícula. Pero cuando fui a levantarme me sujetaste con un dedo y me preguntaste donde iba, "tengo que volver a casa" grite con mi vocecita y casi me caigo al suelo cuando te reíste, "quédate esta noche" me pediste y me hiciste una cueva con tus manos para que pasara la noche, entonces dejo de importarme que el sol desapareciera tras tu espalda.
sábado, 18 de agosto de 2012
Quería escribir textos llenos de vida, con palabras que te arrullase y meciesen, que saltaran del papel y te acariciasen las mejillas, quería escribir textos con sentimientos que te despertasen, que te sacudiesen, que te conmoviesen. Quería escribir textos que calmaran tus heridas, pero a veces he escrito con aguas envenenadas y turbulentas, voy a calmar mi curso y ser fuente. Entonces haré textos llenos de vida de los que puedas beber.
¡Mi pequeño blog ha llegado a los 500 seguidores! Eso es la mitad de mil (cómo seguro que sabréis) ¡son un montón! ¡Muchas gracias! No hay duda de que por lo menos a alguien debe de gustarle lo que escribo ^^
¡Mi pequeño blog ha llegado a los 500 seguidores! Eso es la mitad de mil (cómo seguro que sabréis) ¡son un montón! ¡Muchas gracias! No hay duda de que por lo menos a alguien debe de gustarle lo que escribo ^^
sábado, 11 de agosto de 2012
Subí a la cima del mundo, donde los árboles me rodeaban, donde podía oír las risas y conversaciones ajenas pero no veía a nadie, donde nadie me veía a mí, donde el viento soplaba y mecía las ramas, donde podía tocar el azul del cielo y los pájaros me acogían como una más. Y todo eso me llenaba y me vaciaba, y no tenía porque pensar en nada de lo que había más abajo, y aún así pensé, pensé que a ti todo eso te hubiese gustado mucho.
martes, 7 de agosto de 2012
Entre las cuatro esquinas de mi cama hallamos un santuario, una tierra de banderas blancas, de pactos con el tiempo. Detuvimos al destino durante un día e hicimos el amor desesperados, hicimos el amor esperanzados, pensando que era la última vez, deseando que solo fuera la primera de muchas.
Y no dejamos que ningún reloj se colase entre las sábanas, y yo te conocí de toda la vida y tú fingiste que compartiríamos los amaneceres. Mientras nos aprendíamos de memoria el uno al otro, nos mirábamos de frente y de perfil, nos observábamos con la luz encendida y nos palpábamos a oscuras, para tener un recuerdo de la paz, cuando el tiempo se cobrase las horas que nos negamos a vivir a su ritmo.
Y no dejamos que ningún reloj se colase entre las sábanas, y yo te conocí de toda la vida y tú fingiste que compartiríamos los amaneceres. Mientras nos aprendíamos de memoria el uno al otro, nos mirábamos de frente y de perfil, nos observábamos con la luz encendida y nos palpábamos a oscuras, para tener un recuerdo de la paz, cuando el tiempo se cobrase las horas que nos negamos a vivir a su ritmo.
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