Es tan breve que el verdadero sentimiento se queda siempre a las puertas de la conciencia.

Inscritos

martes, 22 de marzo de 2016

En clase estamos a tres asientos de distancia, parecen planetas distintos, para comunicarme contigo tendría que poner un satélite en órbita, necesitaría un doctorado en ingeniería, un contrato con la NASA, contactos en la estación espacial internacional. 
Es ridículo, estamos a tres asientos de distancia, solo tengo que girarme y saludar, girarme y decir hola, girarme y... ¡maldita sea! mira hacia aquí.

martes, 8 de marzo de 2016

- Creo que podría mirar las nubes durante toda la eternidad
- Te cansarías enseguida
- Me gustaría intentarlo de todas maneras

lunes, 22 de febrero de 2016

Mi hermana ha suspendido inglés, dice "no puedo, no puedo", dice "no lo entiendo, no lo entiendo", madre dice "estudia más".
Ayer mi hermana durmió toda la mañana, dijo que no quería levantarse, madre entró en la habitación y subió de un tirón la persiana, "¿no tienes examen mañana?" le preguntó, "si" respondió mi hermana, "deberías estar estudiando, ¿te parece que has estudiado lo suficiente?", "si" contestó mi hermana, "levántate a estudiar" exigió mi madre y le arrancó las sábanas de las manos.
Mi hermana colocó el libro sobre la mesa y lo miró fijamente, leyó: I can't, leyó: I don't understand.
Madre vino a preguntarme "¿por qué no aprueba tu hermana?", "no lo sé" respondí, "debería estudiar más" afirmó, "no lo sé" dije, madre se indignó "¿entonces qué debería hacer?", "who knows" contesté, "not me" dijo mi hermana y madre no entendió nada.

lunes, 15 de febrero de 2016

Suaves lenguas de fuego lamen la piel de mis caderas y se hunden en mi ombligo, un viento abrasador hace temblar las dunas, siento la sangre hervir en las venas con un placentero cosquilleo.
Soy el desierto por el que vagan los profetas en busca de la verdad.





¡Feliz día de san valentín!

viernes, 22 de enero de 2016

Ayer por la noche me sentía horriblemente sola, quería tener una conversación significativa con alguien, quería discutir apasionadamente sobre las pasiones, hablar de poesía y amor, hacer nudismo emocional.
Entré en Facebook pero no había nadie en el chat, ahora todos se conectan intermitentemente desde sus smartphones, es como si estuvieran siempre online, pero no lo están nunca, al lado de sus nombres aparece el tiempo desde su última conexión: 2h, 1h, 20m, 1m, casi, pero nadie disponible.
Mis amigos están a solo un mensaje privado de distancia, a 2h, 1h, 20m, 1m de conectarse y recibir la notificación, pero parecen inalcanzables. Un mensaje mío a las dos de la mañana les alarmaría terriblemente, en seguida me llamarían preocupados, '¿Qué ocurre?' me preguntarían y yo les diría con un hilo de voz 'nada, solo quería hablar', ellos insistirían inquietos '¿estás bien?¿qué ha pasado?', me sentiría tan avergonzada de no tener un problema que justifique su atención, no sería capaz de explicarles que la noche es oscura y creo que nadie ha pronunciado mi nombre en años.
Pero no hay un dolor definible, solo yo mirando con ojos vacíos la página de Facebook.

martes, 5 de enero de 2016

La vida debería estar llena de signos de exclamación, sin embargo está llena de interrogantes e interminables puntos suspensivos.
El año pasado subrayado, el que viene un misterio.






¡Feliz año nuevo a todos!
Espero que hayáis tenido un comienzo fantástico, o todavía mejor un magnifico año viejo.

martes, 22 de diciembre de 2015

Hacía un frío horrible, temblaba encogida dentro de mi abrigo.
- Hace un frío horrible.- dije, una nube de vaho acompañó mis palabras, él se rió y nuestros alientos se mezclaron en el aire.
- Los finlandeses se reirían de ti.- me contestó, pero se acercó y me abrazó, tapando el viento helado de la noche.
- Y yo de su verano.- respondí, acerqué la nariz a su cuello y él siseó.- no me gusta el invierno.- murmuré, escondiendo la cara en su hombro.
- El verano regresará.- me aseguró abrazándome más fuerte.- a mí no me importaría que se retrasase, quiero vivir este tiempo.




¡Feliz Navidad a todos!
Disfruten el invierno

martes, 8 de diciembre de 2015

Tengo palabras danzando en la punta de la lengua y las luces de mi paladar están encendidas, todo el mundo está invitado a la fiesta de mi boca, si vienen a hablar conmigo.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Qué triste contar las veces que he pensado en llamarte y no lo he hecho, que he dicho 'mañana' y nunca hoy, que he jurado con rabia 'que me busque ella'.
Como recompensa no he obtenido nada, solo silencio.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Echo de menos las tardes de verano, cuando me paseaba perezosamente entre las calles ardientes y el calor se enroscaba en mi cuerpo, las dulces caricias del sol mezcladas con las tuyas, los helados de limón, volver a casa cuando despunta el alba, cuando parece que no existe nadie más y soy dueña del mundo.

jueves, 22 de octubre de 2015

- La verdad ha muerto.
- Y tú bailas sobre su tumba.

jueves, 8 de octubre de 2015

Era el hombre del tiempo, y como siempre se ha dicho: el tiempo está loco. Cuando se enfadaba era una tormenta descontrolada, truenos y relámpagos salían de su garganta, a su alrededor me sentía como un pararrayos; cuando estaba triste le aparecían nubes negras anunciando lluvia en las pupilas y era capaz de desatar el diluvio universal en el salón, haciendo que el gato se subiera de un salto a la lámpara. A veces, también era una soleada tarde de verano y su sonrisa olía a hierba recién cortada, su risa sonaba como el tintineo de los hielos en un refresco. Pero la previsión meteorológica a menudo falla, así que te ponías un bikini pero te llevabas un paraguas.

martes, 22 de septiembre de 2015

- ¿Y si tu plan no funciona?
- Entonces me acurrucaré en la cama con las sábanas hasta la cabeza.
- Me apunto, hagámoslo juntos.

martes, 8 de septiembre de 2015

Había ido con sus amigas a la piscina, tenía un nuevo bikini azul que se ataba a los lados, su madre le dijo mil veces que se echase crema pero no lo hizo, recuerdo el rosa encendido de su nariz.
Llevaba la toalla enrollada alrededor del cuerpo y su pelo goteó sobre el asfalto cuando se acercó a besarme, recuerdo el olor a cloro.
Nos tumbamos al sol y me dijo: "Me marcho mañana, el verano se acaba", recuerdo su cara reflejada en mis gafas de sol.
Yo le dije: "Tú eres el verano".

sábado, 22 de agosto de 2015

Cuando estoy muy triste pienso en ti, no porque crea que si estuvieses aquí yo no estaría triste, sino porque de alguna manera quedaste asociado a mi tristeza.

sábado, 8 de agosto de 2015

El Andén


Cuando llego por la mañana al andén, lo primero que hago es buscarle, si no está me apresuro en los trasbordos intentando alcanzar el tren anterior, por si tal vez va en él, nunca lo consigo, es probable que no vaya en el tren y yo estoy en el lugar y el momento equivocados. Tengo la sensación de que va a ocurrir algo importante, que estoy a la espera de ese hecho crucial, deseo a la vez que suceda ya y que no lo haga nunca.
No le he contado a nadie cuanto deseo encontrarme con él, como le busco en cada estación o lo que realmente espero en el andén; no lo he dicho porque ya nadie vive de ensoñaciones y no están de moda los amores platónicos, mis amigas me dirían: “¿y a qué esperas? ¿eres un árbol? los árboles esperan, las personas actúan”, me da vergüenza explicarles que tengo demasiado miedo para moverme, es tan fácil quedarme aquí, dónde no hay peligro ni complicaciones, aunque el precio sea no sentir nada. A veces, siento rabia, y digo: “Sé valiente, arriésgate, actúa. Este es el momento de vivir, el único”, pero rápidamente vuelvo a la apatía y la misma voz que es la mía, me dice: “Estoy bien así, la vida es difícil y no quiero complicarla más”.
Durante más de un año he coincidido con él en diversas estaciones con diferentes destinos, hablamos cuanto dure el trayecto y cuando llegamos a nuestros destinos, vamos despidiéndonos poco a poco, sin querer realmente irnos. A veces tengo la sensación de que hablamos sin decir realmente nada, me sobrecoge la tristeza y tengo ganas de hacerle preguntas extrañas, ¿si fueras un fantasma a quién atormentarías? ¿si te hicieras famoso porque crees que sería?, pero entonces me puede la vergüenza y piso el freno de mi garganta.
Pueden pasar semanas sin que nos veamos, durante ese tiempo acumulo comentarios e historias como una urraca llenando el nido de tesoros brillantes, a menudo he querido preguntarle su opinión o decirle que he leído un libro que seguro le gustaría, que me acuerdo de él, le diría lo cobarde que soy pero para eso tendría que ser valiente. Cuando llega el momento y nos tenemos cara a cara, me atrapa esa convención social de ocultar los sentimiento por miedo al desprecio y a la vergüenza, es como jugar al póker, intentas adivinar las cartas del otro sin mostrar las tuyas, al final nunca digo nada.
Estoy esperando que ocurra algo importante, si el tren pasa lo cogeré sin dudarlo, tengo el billete comprado desde hace tanto tiempo que temo que caduque.
Hace un par de días me cruce con él, pero él bajaba y yo subía, coincidir es más difícil de lo que la literatura asegura, a pesar de haber nacido en la misma época, vivir en la misma ciudad y compartir el mismo destino, parece que nuestros trayectos se superponen sin chocarse, vidas que se cruzan y se aproximan, pasos sobre pasos, tengo la sensación de seguir una estela invisible, como si hubiese unas vías pero el horario estuviese equivocado.
Últimamente he estado incluyéndole en mis sueños, una vez soñé que estaba tumbada en el tren mirando las estrellas, él se tumbaba a mi lado sin decir nada y me daba la mano. Anoche soñé que vagaba en pijama por las calles, despeinada y ojerosa, me lo encontraba, me decía: “eres lo más hermoso que he visto nunca” y me besaba.
Hoy tampoco estoy en el lugar adecuado en el momento adecuado, y en el andén no hay nadie, a lo mejor si hubiese cogido el tren de menos cuarto. Me siento en un banco y miro el reloj de la estación, son menos diez, según mi experiencia el próximo tren no pasará hasta en punto, el letrero electrónico no dice nada, solo queda esperar. Suena una voz por megafonía: “Debido a problemas en la línea, el régimen de trenes no se da con normalidad”, y esperar un poco más. De repente, alguien me toca suavemente en el hombro.
- Vaya, que coincidencia.
De nuevo otra coincidencia, cuando ya empezaba a pensar que las había gastado todas, resulta que estoy en el lugar y el momento adecuados, y tendré la oportunidad de otro trayecto en tren, hablando sin decir nada, y luego esperar, esperar todavía más. Me giró y al asomarme a sus ojos nos veo a ambos sentados en estaciones distintas, esperando que pasase el mismo tren, un tren que no llega nunca.
- Me gustas.- digo, se escucha el zumbido de los cables y el rugido del viento, el tren está llegando a la estación.